Memoria

Esquizofrenia

En realidad la esquizofrenia constituye una filtración de la actividad de los Daemon, que normalmente saben separarse del mundo percibido aun cuando lo están moldeando, escondiéndose de la consciencia. En estos casos, diferentes formas de la actividad de los Daemon se vuelve distinguible en el mundo percibido, produciendo incongruencias con el mundo percibido por el resto al alterarse la percepción.

En otras palabras, los Daemon normalmente actúan a nuestras espaldas, escondiendo su actividad de la consciencia y de la percepción y mostrando un mundo coherente consigo mismo, con nuestras expectativas y con el mármol subyacente, haciendo que las percepciones de todos coincidan. Cuando los Daemon fallan (sea a propósito o por error) y se delatan en nuestra percepción, se producen lo que llamamos alucinaciones: percepciones que no coinciden con ese mármol común ni con la propia actividad esperable de la consciencia. Básicamente se delatan, se las oye, te dicen algo, algo se percibe de forma notablemente distinta, de forma que la propia consciencia nota esta divergencia o la notan las personas a su alrededor al comprobar que el mundo percibido no coincide con lo esperado a partir del mármol común.

La consciencia espera que el mundo se le presente de una forma muy concreta, según una serie de leyes inquebrantables que se sostienen incluso en los sueños. Cuando los Daemon rompen estas normas, lo puede percibir la propia consciencia (por ejemplo oyendo voces si no hay nadie cerca, dándose cuenta de la incongruencia), o lo pueden percibir otras personas, cuya percepción sí se corresponde con lo esperado pero no con la percepción del sujeto en cuestión.